La mano inicial y el Mulligan, cuestión de victoria o derrota.

Como anteriormente hemos hablado, la elección del tablero puede ser crucial para la estrategia de la banda, pero otro elemento igual de importante es el Mulligan (o saber cuando quedarse con la mano de inicio o tirarlas para robar una nueva).

Muchas derrotas dentro de este juego viene de quedarse una mano de cartas difícil de puntuar o que no es óptima y se atasca la estrategia a seguir, retrasando el avance de la banda.

Con esta idea en mente, vamos a hablar de los dos mulligans existentes, el del mazo de objetivos y el de poder.

Mulligan de Objetivos.

Esta decisión es crítica dentro de la estrategia, ya que es el camino que va a llevar tu banda para conseguir la victoria, además de darte el «combustible» para equipar y mejorar a tus guerreros.

Si por una mala decisión no consigues puntuar las cartas que has elegido mantener la derrota está casi asegurada si el contrario no se encuentra en una situación similar.

Teniendo en cuenta estas premisas vamos a tener en cuenta los siguientes puntos para decidir si se aplica el mulligan o no.

  • Si tienes de salida una carta que se puntúa en el turno tres, no te lo pienses, haz el mulligan porque te va a lastrar toda la partida y estarás en clara desventaja.
  • Observando el tablero y las losetas de objetivos, si las cartas de objetivo no son fácilmente de puntuar al final del turno o vas a tener que hacer muchas cabriolas para puntuarlas, mejor haz mulligan (y si es algo recurrente, toca volver a diseñar el mazo de objetivos).
  • Aunque es más cierto en barajas agresivas, hay que ver si se dispone de objetivos que se puntúan de manera inmediata y que sean fáciles de lograr, ya que nos permitirá ciclar de manera sencilla el mazo. Si no es así (y si eres defensivo y se cumple la condición anterior) lo mejor es hacer mulligan para conseguir esas cartas rápidas de puntuar.

Si estos tres puntos se cumplen de manera recurrente, estamos ante un caso de mal diseño de mazo por lo que habrá que volver al «laboratorio de mazos».

Mulligan de Poder.

Si el Mazo de Objetivos es el corazón de la banda, el Mazo de Poder es su músculo, y como tal debe estar preparado para la acción.

Pero si no lo está, estaremos a merced del enemigo y nuestros objetivos que, a priori nos pareció fáciles de puntuar, se quedaran atascados en la mano sin poder avanzar en el camino a la victoria.

Como en el caso anterior vamos a ver unos puntos clave para decidir si hacer el mulligan o no.

  • Si la proporción de cartas de mejora es superior a la de gambitos se desecha automáticamente, sobretodo si es muy exagerada. Lo óptimo serían 3 gambitos y 2 mejoras (o cualquier combinación donde los gambitos superen a las mejoras)
  • Si los gambitos no son los más adecuados para el inicio del juego, o necesitan condiciones para poder jugarse que no tiene una posibilidad realista de cumplirse, habrá que desechar la mano ya que son cartas que se quedarán en la mano sin uso y esto en un juego de cartas es la receta al fracaso.
  • Si no hay sinergia entre los objetivos y las cartas de poder (por ejemplo Escalada y pocas o ninguna mejora) que evita el correcto fluir de la partida, lo mejor es hacer mulligan y robar nuevas cartas (incluso si la discordancia entre las dos manos es extrema, hacer mulligan tanto de poder como objetivos).

Conclusiones.

Muchas veces es doloroso hacer mulligan ya que no eliges que carta tirar y cual quedarte, pero tener elementos que lastran la partida y que a la larga son las responsables de que pierdas la partida hacen de esta decisión crítica.

Hay que tener en cuenta que no existe carta tan poderosa o necesaria que sea obligada mantenerla a costa de ir mal en la partida, y muchas veces por pensar en ello la derrota se antoja inevitable.

En conclusión, mejor ir «ligeros de equipaje» y que el uso y obtención de cartas se haga de manera fluida para que las tácticas de juego transcurran de manera eficiente y así obtener los preciados puntos de gloria.

Una respuesta a “La mano inicial y el Mulligan, cuestión de victoria o derrota.”

  1. No es la primera vez que me he descartado de un Lsito para la acción de mano ya que la mano no me ayudaba a puntuar mis objetivos , y un turno sin puntuar y cliclar objetivos es media partida perdidad .

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